miércoles, 30 de enero de 2013

El universo de un joven científico (Alan Lightman)

Hace un par de semanas empezamos cuatrimestre pero sigo ocupado y no he podido comenzar. Por lo pronto aproveché las idas y venidas para leer en el transporte público El universo de un joven científico, de Alan LIghtman. Cuando leí la contraportada pensé que iba a ser una de esas novelas de aventuras, como las que escribe Dan Brown y ha protagonizado Tom Hanks cuando se han trasladado al cine, El código Da Vinci, Ángeles y demonios o las otras que aún no se hacen película, El símbolo perdido y La fortaleza digital.

Al inicio, Lightman coloca a su protagonista, un prometedor físico teórico llamado Bennett, junto al matemático más eminente del mundo y su hija, encargada de cuidarlo y que parece haber hecho click con el científico. Bennett es enviado por su universidad a casa del matemático para indagar en las últimas décadas de sus investigaciones que ha desarrollado en solitario. Con esas premisas y la tríade de personajes pintaba para iniciar una buena aventura, pero el autor no lo hace así y de tajo abandona esta trama.

La novela trata sobre la vida, desde niño, de Bennett y lo importante es ver como su interés por las explicaciones de fenómenos físicos va perfilando su personalidad hasta su madurez, pero la verdad es que en todas las páginas apenas si se encuentran dos o tres momentos donde Lightman habla de cosas de ciencia, que es realmente por lo que me acerqué a esta novela.

Lo que sí está padre es como habla de la vida académica cuando Bennett ya estudia su doctorado. Recibe un sueldo de su universidad y una habitación para vivir en el sótano de uno de los edificios de su facultad, ni siquiera con ventanas, y allí cuenta que su personaje trabaja y trabaja y no hace mas que trabajar todo el día (y la noche) en problemas de física que le suministra su decano. Su única herramienta son bonches y bonches de hojas de papel y hartos gises.. una visión totalmente romántica.

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