sábado, 31 de marzo de 2012

Conferencia: "Estadística y elecciones"

Hoy tocó la conferencia "Estadística y elecciones" en la Vasconcelos. Abrió con algunos conceptos técnicos, básicos pero esenciales para poder decir que la conferencia era sobre matemáticas: universo, muestra y parámetro. El último se refiere a la característica que se desea conocer, digamos, la "variable aleatoria" en Probabilidad. Es un tema más interesante y complejo de lo que parece, más dada la heterogeneidad de los asistentes a la charla debió prescindirse de aspectos demasiado técnicos, que no estuvo del todo mal porque abrió la posibilidad de reflexionar sobre la importancia de esta herramienta en una aplicación tan trascendente para la vida de todos como las elecciones presidenciales de mediados de año.

Un dato me pareció sorprendente, rallando en lo increíble, para las polémicas elecciones de 2006 con una votación efectiva de 45 millones apenas con una muestra de 6 mil votantes se podía tener una certeza sobre quien hubiera ganado. Lástima que la contienda fue tan cerrada que se empalmaban los "intervalos de confianza" (otro término técnico) para dos candidatos (el presidente actual, Felipe Calderón, y su terrible rival Andrés López). Esto impidió proclamar una afirmación cierta sobre quien sería el siguiente presidente y se prefirió declarar el mero día de las elecciones que ara mejor esperar a terminar de contar los votos.

Para la intención de voto las empresas encuestadoras como Mitofsky (quizás la más famosa) utilizan una metodología parecida. El ajo del funcionamiento de las metodologías es poder definir una muestra representativa de la estructura del universo de votantes. Se sabe que hay cierta estructura en los votantes, género, nivel económico, educación, edad, tipo de lugar (rural o urbano) etc., factores importantes para describir o definir la estructura de la población o universo. Imagino que utilizar estas características y no otras también implica su talacha teórica respectiva (de la cual no se habló). Todo esto llevó al ponente, el Dr. Alfonso Morales Ibarra, a soltar otra "bomba" en la conferencia: para poblaciones tan grandes el tamaño de la muestra no es lo determinante (¿alguien intuye una relación con la Ley de los Grandes Números vista al final de Probabilidad 2?)

Ha importancia de la influencia al publicar los resultados de las encuestas durante la campaña seguro que afecta al voto, aunque esto aún no se haya cuantificado. Quizás no en todos los países la influencia es la misma, pero aquí existe el grave problema de la incultura, según lo dio a entender el ponente, de la ignorancia sobre las propuestas de los candidatos o de una evaluación concienzuda para decidir el "voto razonado". A como yo lo veo me parece que nosotros (la población de este país) tendemos más a elegir por corazonadas, "me late" o "no me late" el/la candidato/a tal. Asumo que esto se vuelve especialmente peligroso cuando las elecciones se convierten en un concurso de popularidad y las propuestas de los candidatos o su perfil o la ideología de su partido político o la historia queda en un lugar insignificante en comparación con el juego de apariencias (¡maldita publicidad!).

Otros conceptos, explicados de forma muy sencilla, fueron "proceso de inferencia" (predicción el comportamiento de la población en base a una muestra, en comparación, chiquitita, pero representativa) y "error de diseño" (pues la muestra no es representativa de la población al 100%). Algunos factores que introducen sesgo (error) en los datos pueden ser inclusive la forma o medio para recopilar la información (si no se hace en persona es más inexacto, telefónicamente, por ejemplo, o los mismo encuestadores a veces son lanzados a la calle y pueden escoger a quien encuestar, saltándose la aleatoriedad rigurosa de la muestra, etc.).

El mero día de las elecciones el IFE ya no utiliza el mismo método que las casas encuestadoras. Para el conteo rápido es sorprendente como a las diez de la noche del día de la votación (¿cuántos votos pueden llevar contados!) ya debe, si no es muy cerrada, tenerse la capacidad para declarar a un nuevo ganador, aunque claro, de manera aún no oficial. Al ser una muestra y por muy bien que esté estructurada y el proceso apegado a las metodología siempre existe la posibilidad de "encontrar la aguja en el pajar" y que la aleatoriedad haya sido totalmente arrepresentativa de la población.

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